
Imagen: Children Change Colombia
A través de su trabajo en el programa de prevención de violencia de género y explotación sexual de Children Change Colombia, Jessica Alfaro acompaña a más de 300 niños y niñas en Cartagena, Colombia. Su compromiso con la participación infantil y el fortalecimiento de los sistemas organizacionales de protección ha tenido un impacto significativo en la protección de niños, niñas y adolescentes.
Jessica fue nominada por un colega por su manera de entender la protección infantil organizacional no solamente como mecanismo de respuesta, sino como forma de anticiparse a los riesgos y por su enfoque doble: ayudar a niños y niñas a reconocer sus derechos y también garantizar que las personas y organizaciones que les rodean estén preparadas para actuar de manera eficaz.
Sobre su trabajo en la incorporación de medidas de protección infantil organizacional en el programa, su colega destacó: «Jessica Alfaro ha contribuido a que la protección infantil en el programa de Children Change Colombia en Cartagena no dependa de la buena voluntad o el criterio de cada persona, sino de procesos claros, conocidos y aplicados por todos. Su trabajo ha ayudado a convertir la protección en un sistema».
La participación y accesibilidad como base
Uno de los aspectos más destacados del trabajo de Jessica es su compromiso con la participación infantil. A través del juego, el dibujo, el arte y las conversaciones grupales ha contribuido a que niños y niñas comprendan mejor sus derechos y aborden temas complejos de una manera cercana y comprensible
«Jessica se asegura de que la protección se construya con los niños y niñas. Escuchar su voz es, para ella, una parte esencial de mantenerlos seguros» expresó su colega.
A través de actividades lúdicas, los niños y niñas aprenden que su cuerpo merece respeto y que hablar sobre una situación de violencia no es motivo de culpa ni de vergüenza. Además, aprenden a identificar que hay adultos de confianza a quienes pueden acudir.
Jessica también ha contribuido a desarrollar guías y herramientas que traducen los procedimientos organizacionales a un lenguaje accesible para la niñez. Entre estos materiales, destaca una cartilla dirigida a niños y niñas de entre cinco y diez años que ayuda a identificar situaciones de abuso, reconocer adultos de confianza y comprender cómo denunciar. Todo a través de ilustraciones y actividades interactivas.
Al mismo tiempo, Jessica ha trabajado para que los adultos responsables de recibir las preocupaciones y los reportes estén preparados para responder de forma adecuada: escuchar sin juzgar, evitar que chicos y chicas tengan que repetir innecesariamente sus experiencias, respetar sus tiempos y emociones y proteger la confidencialidad de la información.
Asimismo, contribuye a que los casos se deriven oportunamente a los servicios de salud, protección y justicia correspondientes y a que se realice el seguimiento necesario para facilitar el acceso a la atención.
De esta manera, su trabajo conecta la participación infantil con procedimientos organizacionales que buscan garantizar respuestas oportunas, respetuosas y centradas en los derechos de cada niño y niña.
Creando sistemas de protección infantil integrales
Uno de los elementos que más distinguen su labor es su compromiso con el desarrollo de un sistema sólido de protección infantil organizacional.
Jessica impulsa la incorporación de prácticas seguras en las actividades del programa y promueve que los equipos identifiquen posibles riesgos antes de que se produzca un incidente. Esto incluye analizar los espacios donde se realizan las actividades, los desplazamientos, la supervisión de los grupos, las interacciones entre adultos y niños o niñas y el manejo de imágenes e información personal.
Estos lineamientos permiten que la protección no dependa exclusivamente del criterio individual, sino que esté respaldada por procesos conocidos.
En este trabajo, Jessica mantiene un principio fundamental: el interés superior del niño o niña debe orientar las decisiones. Su seguridad, dignidad y bienestar son consideraciones fundamentales tanto en el diseño de las actividades como en la respuesta ante una preocupación.
Un trabajo integral
El trabajo de Jessica refleja una comprensión integral de la protección infantil organizacional: los niños y niñas necesitan conocer sus derechos y también necesitan que las personas adultas sepan cómo respetarlos y protegerlos y que las organizaciones cuenten con mecanismos efectivos para actuar.
Gracias a su labor, niños y niñas que antes normalizaban distintas formas de violencia cuentan con más herramientas para reconocerlas, rechazarlas y pedir ayuda.
Felicitamos a Jessica Alfaro por haber sido seleccionada para este reconocimiento y celebramos su dedicación excepcional por promover sistemas y comunidades que protejan a niños, niñas y adolescentes del abuso.
